Europa: “¿durante cuánto tiempo podrán sobrevivir los frutos después de haber desaparecido las raíces?” 

Envíe este artículo:

Estas palabras han sido escritas por la escritora Sigrid Undset al referirse a una Europa que ya estaba perdiendo sus raíces cristianas a lo largo de la primera mitad del siglo pasado. Undset se siente dispuesta a conservar sus orígenes europeos al tiempo de generar una nueva cultura. Undset (Dinamarca/Noruega, 1882-1949) recibió el Premio Nobel en 1928.

Antes de analizar la magnífica obra de esta escritora. Se me ocurren algunas reflexiones sobre “los nobeles”. Un 49,5% de los nobeles de literatura -entre 1901 al 2000- según señalan algunas estadísticas son cristianos o tienen antecedentes cristianos. En total se están refiriendo aproximadamente a 48 escritores/as. Dentro de este tanto por ciento, se incluyen además de católicos y ortodoxos, también anglicanos y protestantes. En la cifra, por otra parte, están incluidos algunos/as escritores/as de religiosidad no precisada, aunque su ambiente familiar fuera cristiano, pero este hecho no supone una convicción personal posterior. Conviene precisar el tema tratando de responder ala siguiente pregunta: ¿cuántos escritores católicos u ortodoxos fueron premiados? En total 9 escritores católicos según la Academia sueca. Al revisar la lista con calma debe reducirse a 7. Es necesario excluir a aquellos que por la evolución posterior de sus creencias no tiene sentido calificarles dede el punto de vista religioso. Tal es el caso de Władysław Reymont -1924 y de Seamus Heaney -1995. He suprimido,también, de la lista a Heinrich Böll -1972 por su actitud agresiva respecto a la Iglesia Católica. El último escritor católico premiado con el Nobel en el siglo XX fue François Mauriac en 1952. En cuanto a escritores ortodoxos tenemos dos nombres que deben figurar de forma inequívoca: Borís Pasternak -1958 y Aleksandr Solzhenitsyn -1970. En lo que llevamos del siglo XXI, tenemos el caso de Jon Fosse-2023. No pueden dejar de leer su asombrosa novela Mañana y tarde (2000) ni Septología (2019-2021) publicada en tres volúmenes según ediciones. Jon Fosse (Noruega, 1959) escribe con una prosa austera y musical, construida con repeticiones y silencios, en los cuales la vida cotidiana se abre lentamente al misterio de la existencia, la muerte y Dios. Su estilo es muy poco convencional con asequibles pero profundas pinceladas vanguardistas. No piensen -en absoluto- que les hablo de un “pesado cronicón religioso”. Les aseguro que su lectura les va a dejar asombrados. Y me lo agradecerán.

Antes de empezar con la obra de Sigrid Undset, me permito recordar a la cantante Dolly Parton (Tennessee,1946-2026) recientemente fallecida con esta frase tan especial: Le pido a Dios: déjame ser una luz, déjame elevar a la gente y amar. Ese es mi propósito absoluto en este mundo. Escuchen, por supuesto, la canción que le ha dedicado Bruce Springsteen: ¡una maravilla!

La escritora noruega -aunque nacida en Dinamarca- Undset vivió una vida complicada y difícil que conecta de forma directa con todos los aspectos de su obra literaria. La situación económica de su familia no le permitió cursar estudios universitarios. Pero a los 22 años ya había escrito dos manuscristos importantes. Uno de ellos fue publicado con un enorme éxito de venta:  Fru Marta Oulie. En 1907 se afilió al Sindicato de Autores Noruegos y de 1933 a 1935 dirigió su Consejo Literario, del que fue presidenta de 1936 a 1940. Consigió una beca para estudiar en Roma. A Undset le interesaba el alma y la condición femenina que ya había escrutado en su primera novela. Las dos siguientes tienen también como protagonistas a dos mujeres: una pintora Jenny (1911) es la protagonista de la primera y en la segunda Vaaren (1914) profundiza también desde el punto de vista femenino en una crisis matrimonial. Al feminismo reinante entonces no le entusiasmó ninguno de estos planteamientos ni sus desenlaces. Pero -créanme- es imposible no rendirse al feminismo activo, intelectual y literario de Undset: siempre estuvo implicada en la lucha por los derechos y libertades femeninas.

La historia de su matrimonio con el pintor noruego Anders Svarstad merece una atención especial. Él ya tenía tres hijos al casarse con Sigrid. Uno de ellos era retrasado. Posteriormente este hijo de Svarstad se unió a la segunda hija -también retrasada- del matrimonio. Trabajaba por las noches en sus novelas. Su matrimonio acabó en divorcio haciéndose cargo de los hijos de su marido y de los suyos. Luchó contra todas las dificultades que se encontró, pero siguió escribiendo. Se convirtió al catolicismo en 1924. La fe cristiana empezó a entreverse en la narrativa de sus novelas. Tras la concesión del Nobel fue nombrada presidenta de la Sociedad Noruega de Autores.

Sigrid Undset. Fotografía tomada de su Museo.

Avisó del peligro de la ideología nazi y de sus consecuencias. La segunda guerra mundial fue una experiencia terrible para ella: su hijo mayor Anders, murió combatiendo contra las tropas alemanas y su casa de Bjerkebæk fue posteriormente ocupada y devastada por los nazis. Sin dejarse vencer por el desaliento, huyó de Noruega a Suecia y, acompañada por su hijo menor, emprendió un extraordinario viaje a través de la Unión Soviética y Japón hasta llegar a los Estados Unidos, donde defendió activamente la causa de su país y de los aliados. Regresó a Noruega en 1945 y murió en Lillehammer en 1949, dejando el testimonio de una mujer que, a pesar de las difíciles circunstancias que le tocó vivir, mantuvo un firme compromiso con la búsqueda de la verdad. Una vida apasionante, difícil de imaginar por su intensidad, sus sufrimientos y su incesante búsqueda de la verdad.Para hacerse una idea cabal hay que leer el libro de María Dolores Bosch:

Su novela más famosa es Cristina, Hija de Lavrans (1920-22). Se desarrolla en la Edad Media pero el verdadero tema es la condición humana. La acción que Undset plantea es una cuestión típica del XX y quizá también del XXI: ¿qué ocurre después de conseguir aquello que deseábamos por encima de todo? Cristina desafía a su familia y a las convenciones para casarse con el hombre que ama. Una novela romántica convencional habría terminado allí. Undset empieza precisamente donde esas novelas suelen terminar: después del “y fueron felices”. Y entonces aparecen los hijos, el cansancio, las responsabilidades, las diferencias de carácter, la culpa, la enfermedad, la muerte y la necesidad de perdonar.

Hay además un conflicto que atraviesa las tres novelas: la libertad frente a la gracia. Cristina es una mujer de enorme voluntad. Quiere decidir sobre su propia existencia y lo hace. Pero progresivamente comprende que ser libre no significa quedar libre de las consecuencias de las propias decisiones: Toda mi vida he deseado por igual seguir el camino recto y tomar mi propio camino extraviado. Quizá por eso la novela conserva tanta fuerza un siglo después. El conflicto sigue siendo actual. Undset no idealiza ni el matrimonio, ni la maternidad, ni la religión, ni la Edad Media. Presenta una fe cristiana dramática, en la que pecado, arrepentimiento, misericordia y gracia forman parte de la experiencia cotidiana: El amor no consiste únicamente en desear al otro, sino en aceptar el peso de su existencia.

Otra de sus obras maestras es Olav Audunssøn (1925-27). Según las ediciones está dividida en volúmenes. También se desarrolla en la Noruega medieval. Su argumento puede resumirse así: Olav e Ingunn se aman desde jóvenes y están destinados a casarse, pero diversos conflictos familiares y sociales retrasan durante años su matrimonio. Durante una larga separación, Ingunn mantiene una relación con otro hombre y queda embarazada. Cuando Olav regresa, descubre lo sucedido y, dominado por los celos y el honor, mata al amante de Ingunn. Olav acepta el hijo que no es suyo casándose con Ingunn. Pero el asesinato que no ha confesado se convierte en una tortura durante toda su vida: Al fin comprendió que tenía que elegir. No entre Dios y alguna cosa de este mundo […], sino entre Dios y él mismo. En ambas novelas se plantea la misma cuestión: ¿qué puede hacer el ser humano con su libertad después de haber elegido mal y cómo puede actuar la gracia sobre una vida herida por sus propias decisiones? Al final de la novela aparece esta frase esperanzadora: Incluso el más desgraciado de los hombres no puede perder una batalla que todavía no se ha librado. La narración está a la altura de las grandes novelas del XX. Olav me ha traído a la memoria la firma en una mesa, rodeada de batas blancas que aplauden, del aborto libre hasta el nacimiento (Massachussetts): la vida de Olav como un campo que debería haber estado lleno de cebada clara esperando al segador, pero que aparece cubierto de cardos y malas hierbas.

En las novelas de Sigrid Undset se recorre un itinerario que va de la libertad al pecado y del pecado a la gracia. Sin embargo, sus obras no son religiosas en un sentido superficial o meramente piadoso, sino que tratan de problemas humanos que la fe católica puede ayudar a resolver. Undset no escribe sobre personajes buenos, sino sobre seres humanos que aman, pecan, se engañan, sufren y, a pesar de todo, siguen teniendo abierta la posibilidad de la redención.

Envíe este artículo:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *