En Grecia y Roma se despreciaba la piedad

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¡Feliz Navidad 2025!

Ayer, en la Puerta del Sol, tuvo lugar un concierto del grupo Hakuna (Asociación privada católica de fieles que promueve la adoración a Cristo en la Hostia Santa y la alegría de la Resurrección a través de la música).

Villancicos en la Puerta del Sol (21 de diciembre 2025). Imagen de EL DEBATE.

¿Moda o búsqueda de sentido?

Se comenta, a través de publicaciones y redes sociales, que se está produciendo una reacción de los jóvenes hacia la fe católica. En Francia, un estudio reciente señala que, de 900 catecúmenos, un 78 % asegura haber llegado a la fe a través de redes sociales e influencers cristianos. En definitiva, la practican porque ha sido una elección libre. Algunos hablan de una moda. Puede tener algo de moda, pero las conversiones surgen de un sentimiento profundo ante la vaciedad y liquidez de la mayoría de cuestiones que impone como líneas rojas esta sociedad. Ana Zarzalejos lo expresa de esta manera: La hipótesis, por tanto, es esta: quizá se empieza a intuir que puede haber una verdad buena y razonable en las propuestas de la fe católica. Quizá atraiga el no tener que jugar en serio a ser dioses. Y quizá resulte aún más atractivo descubrir que puede haber alguien —un logos divino— que quiera cuidar a las personas a través de la realidad.

Un enfoque sociológico para comprender el fenómeno

Un libro que acaba de reeditarse puede añadir cientificamente alguna cuestión más profunda sobre el tema. El autor es Rodney Stark( (1934-2022) y el libro se titula La Expansión del cristianismo. Un estudio sociológico. Stark es autor de numerosos estudios, más de treinta libros comenta Alfonso Vasallo en una recensión de este libro. Dos de sus libros más importantes son Falso testimonio y La victoria de la razón (Cómo el cristianismo condujo a la libertad, al capitalismo y al éxito en Occidente).

Stark es sociólogo y, por lo tanto, las argumentaciones que utiliza para su análisis son de carácter económico y cultural, apoyadas en datos, cifras y estadísticas. La pregunta de la que parte el autor consiste en averiguar cómo un movimiento que apenas contaba con un reducido número de personas fue capaz de construir la civilización cristiana occidental, superando la crueldad de las costumbres romanas, con sus deidades “viviendo a lo suyo” frente a los seres humanos. En una palabra, la crueldad y la indiferencia fueron sustituidas por el perdón, el amor, la piedad ante el sufrimiento y la misericordia propios del cristianismo.

Creer de verdad: el primer motor de la expansión

El primer factor que señala este estudio consiste en que los cristianos creían lo que creían de verdad. Esta es la razón fundamental de la expansión. A continuación viene el análisis sociológico.

Crecimiento demográfico y expansión territorial

La expansión demográfica de los cristianos es impresionante. Al resucitar Jesucristo, Ascensión y Pentecostés se calcula que eran unos centenares. No muchos: Cuando, a lo largo del siglo I, se expande la comunidad por Asia Menor y el Mediterráneo, y a razón de una tasa del 40% por decenio, los cristianos llegaban a 7.530 en el año 100; 217.795 en el 200 y 6.299.832 en el 300, según estimaciones de Stark, que cruza datos con otros investigadores. La progresión, relativamente lenta en el siglo I, se acelera sobre todo a partir del 300, creciendo en Asia Menor, Egipto, Norte de África y la propia Roma.

Para el año 350 dice Stark que la mitad del imperio romano, o sea 33 millones eran cristianos. En cierto modo, según comenta, el edicto de Milán (313) fue por la fuerza de los hechos. Las conversiones se dieron en las grandes ciudades a través de predicación pública y las relaciones entre familias y amigos. Persona a persona. Precisamente la diáspora de los judíos por la destrucción del templo de Jerusalén contribuyó a la expansión por Asia Menor, norte de África, Antioquía y Alejandría, En el siglo IV empezó a separarse de nuevo las raíces judías y el cristianas. Un hecho que ha continuado, con algunos matices, hasta nuestros días.

Mujeres, familia y estructura social romana

Respecto a la conversión de las familias romanas, conviene señalar que esta se produjo no solo en las clases sociales más bajas, sino también en familias importantes, como las de patricios y senadores. Conviene recordar los martirios de Lucía, Inés, Perpetua y Anastasia. La fuerza económica de algunas de estas familias fue clave para la expansión y el sostenimiento del cristianismo, así como la desproporción entre mujeres y hombres. El papel de las mujeres en este proceso (capítulo 5) fue muy importante. Cabe señalar -antes de analizar más a fondo la cuestión- que en Roma había 131 hombres por cada 100 mujeres. Abortar a niñas no deseadas [qué decir de niños con deformidades] era lo corriente entre los romanos. Al llegar los cristianos, toda forma de infanticidio o aborto fue eliminada. Las mujeres aumentaron demográficamente. Las conversiones a través de una conversión primaria,-dice el autor- llegaron a través esencialmente de las mujeres. Los demás -conversos secundarios- toleraban y ayudaban más o menos hasta convertirse del todo. Pero lo más importante es la consideración de que el matrimonio cristiano protegió a la mujer frente a lo que sucedía en los matrimonios paganos. El cristianismo prohibía el divorcio, el incesto y la poligamia. La viudas romanas paganas perdían toda su herencia si se volvían a casar, entre otras cuestiones. Las viudas cristianas eran cuidadas y protegidas por todos los miembros de la comunidad local. Parece necesario señalar por último, la mayor fertilidad en los matrimonios cristianos o en las mujeres bautizadas. Pura cuestión demográfica que garantiza un proceso hacia la decadencia: si los paganos limitan sus hijos y los cristianos tienen mayor número, pues acabarán dominando la situación.

¿Y las mujeres?

El impacto de los martirios y las persecuciones

Pero hay una razón todavía más importante, las conversiones que se produjeron a causa de los martirios y de las persecuciones: desde Nerón hasta Diocleciano hubo diez. La más sangrienta fue la de Diocleciano al principio del siglo IV: 3 500 cristianos murieron martirizados. No todos los cristianos perseguidos fueron mártires, muchos cedieron. Pero la valentía y firmeza de los que no lo hicieron fue impresionante como comenta Stark: Al aceptar voluntariamente la tortura y la muerte en lugar de retractarse, una persona otorga el mayor valor imaginable a una religión, y comunica este valor a otros. En realidad, como señalaré más adelante en este capítulo, los mártires cristianos tuvieron la oportunidad de desplegar típicamente su firmeza ante un gran número de cristianos, y el valor del cristianismo que comunicaron con su acción, impresionó profundamente a los observadores paganos. El análisis que realiza el autor en el capítulo 8 debe leerse detenidamente para no extraer conclusiones erróneas. Conviene recordar que se trata de un libro de metodología científica rigurosa, propia de un sociólogo profesional. Por ello, no es prudente escandalizarse de algunas afirmaciones antes de llegar a la conclusión final, ya que el análisis no se realiza desde la Teología.

Solidaridad, piedad y misericordia

Otro aspecto que conviene resaltar es el testimonio de solidaridad que daban las comunidades cristianas. Los que tenían dinero ayudaban a los que estaban necesitados. Los que se encontraban en perfectas condiciones de salud socorrían y cuidaban a los enfermos. El Obispo Dionisio, en la epidemia del año 260, mientras los cristianos atendían a los enfermos y enterraban a los muertos dijo:  «se alejaron de los que sufrían, tratando a los cadáveres como basura […] esperando evitar el contagio de la enfermedad».[Se está refiriendo a los paganos]. Muchos paganos fueron ayudados por los cristianos por lo que aquellos que sobrevivieron quedaron cercanos a la conversión . Como remarca Vasallo en su recensión, el último capítulo Breve reflexión sobre la virtud: Rodney Stark subraya, a modo de conclusión, el declive del paganismo y, por contraste, el carácter inédito del mensaje de amor del cristianismo, que se abría paso en medio de un mundo oscuro y violento.

El declive del paganismo y el triunfo de la virtud

Constantino cortó, tras su conversión, los fondos para el sostenimiento de los templos de los numerosos dioses paganos. El autor finaliza el libro con estas palabras: Los cristianos condenaron tanto las crueldades como a los espectadores. «No matarás», como Tertuliano recordaba a sus lectores (De spectaculis). Y, a medida que ganaron influencia, los cristianos prohibieron esos «juegos». Más importante aún, promulgaron un enfoque moral absolutamente incompatible con la despreocupada crueldad de la costumbre pagana. Finalmente, lo que el cristianismo devolvió a sus conversos fue nada menos que su humanidad. En este sentido, la virtud fue su recompensa.

Para nuestro tiempo

Muy interesante el libro. Un enfoque diferente desde un análisis sociológico. Espero que nos pueda servir para cristianizar y liberar de nuevo algunas de nuestras esclavitudes: contemplar el Portal de Belén el 25 de esta Navidad nos ayudará a conseguirlo

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